Lun 23 ago 2010
Era una de esas películas marcadas con X. El aliciente principal, sin duda, su director Cristopher Nolan; es decir, el director de El Caballero Oscuro, Batman Begins, Insomnio y Memento. Con esos títulos a la espalda, debe haber garantía de buen cine.
Luego podríamos añadirle los motivos propagandísticos; Leonardo di Caprio, Michale Caine, Ellen Page, etc. Y por último un argumento que atrae; entrar en los sueños de alguien y aprovecharte de ello, algo parecido a un ladrón del incosciente.
Ya hace 2 semanas que la ví, y recuerdo que en su día disfruté bastante con la película, aunque me dio la sensación de tener algún que otro altibajo. En cambio hoy pienso que es una película con una puesta en escena impecable, sorprendente en diversos momentos y con una tensión final importante, pero algo me hace “cric-cric” con el guión. Creo que los motivos de los diferentes personajes no resultan muy convincentes, y con tanto entrar y salir en los sueños uno puede acabar por perderse en como se da cada paso.
Pero en cualquier caso, nadie se queda dormido, o al menos la peli no da motivo para ello.










