Mie 11 mar 2009

La cigüeña proveniente del Charles de Gaulle entró en barrena,
de las profundidades un niño-corcón guiará nuestro destino.
No le podremos llamar el elegido
porque se alimentará de bichos asquerosos y mondas de patata.
Obrará milagros repugnantes.
Ser anfibio no mola, ser anfibio no mola.
Que no lo vea Tim Burton, que no lo vea.
Le hará entonar absurdas canciones
y al final de la película nos pondremos tristes.
No busques la plastilina porque ya estará dura.
No quiere pan de Ritz, quiere pan del bueno.
Pobre niño-corcón,
sanearán el río y se morirá,
agonizando en aguas cristalinas.
Un capazo junto al río.
Un capazo junto al río.
Vacío.
¡Oh nena!
¡Oh!


11 marzo 2009 a las 21:39
Conmovido por tu hondura lírica, pero me provoca el prosaico pan de Ritz, pan de Rich que pasa de rico a opulento. (observense varios juegos)
11 marzo 2009 a las 22:18
Veo que has captado toda la complejidad de la obra. Te felicito.