Lun 27 Abr 2009
Tras recibir bastantes críticas por mi anterior entrada, donde se me ha tildado por escrito y en persona de tramposo, sensacionalista, tocomochero y otras lindezas, he decidido esta vez, y sin que sirva de precedente, apostar por la sinceridad.
Este texto que estás leyendo es un petacho, es la clásica entrada para desviar la atención y solapar un último escrito que consideras flojo o donde te han dado cera. Es una falta de respeto hacia mis lectores. Es un despropósito y una pérdida de tiempo. Es un sufrimiento innecesario, una idea equivocada contada de forma errónea. Un intento de ser original cayendo en lo obvio. Una patata cocida sin sal. Una rendición, una demostración de falta de confianza en uno mismo. Una pedantería. Una tomadura de pelo. Es un escupitajo en el ojo y un meado en la boca hacia toda persona de bien. Una llamada desesperada al linchamiento.
Eso sí, si obviamos esos pequeños detalles, no me ha quedado tan mal.


28 Abril 2009 a las 1:06
madrazo!
28 Abril 2009 a las 9:43
ibas bien hasta lo de “meado en la boca”, una ordinariez impropia de tí.
28 Abril 2009 a las 14:20
A mí lo del meado en la boca me parece algo extraordinario.
28 Abril 2009 a las 17:42
Nunca llueve doradamente a gusto de todos.