El caracol terrestre detesta los cambios, no en vano lleva 500 millones de años sin hacer reformas en casa. Por eso un grupo de ellos, se dedica con nocturnidad a destruir toda la publicidad que prometa modificaciones o alteraciones (aldaketa significa “cambio” en euskera).

caracolada

La imagen fue captada por una cámara nocturna Aikon 18 con un gran riesgo para el fotógrafo, quien, al ser descubierto, salió por pies dejando un inquietante rastro de babas a su paso.