Esta pintada puede ser obra de una persona práctica, que puede enseñar la misma pared a su esposa y a su amante, o incluso a su madre. Podría ser su autora una pintora pudorosa, que no quiere comprometer a la persona querida, quizás porque ya esté emparejada o porque sabe que nunca se atreverá a confesarle su amor. También ha podido ser realizada por un indeciso, que está deshojando la margarita y espera decantarse por una persona para completar su declaración de amor en una nueva línea.

te-quiero

Es posible que en el trozo de pared desconchada, a la izquierda del texto hubiera escrito un “Ya No”, fruto del abandono o la infidelidad.

O tal vez la haya hecho una persona generosa, sabedor de que cada viandante que lo lea pensará en alguien especial, y le hará más llevadero ese lunes  a las ocho de la mañana.