Mar 15 jun 2010
“Vaya, con lo bien que nos lo estábamos pasando y ya tiene que venir el gilipollas éste de ‘La planta baja’ a amargarnos”. Pues sí, qué quieres que te diga, chico, te voy a amargar la fiesta.
Y es que viendo estos días las celebraciones por el ascenso de la Real, yo me pregunto: ¿y no será un poco excesivo todo esto?. Por mucho que queramos celebrar esto como si hubiéramos ganado la Liga, lo único que hemos conseguido es ser campeones de los mediocres. Y a mí ser ‘el mejor de los peores’ no me dice nada.
Sobre todo porque en un par de meses estaremos jugando en una Liga que nos queda a años luz y que nos devolverá con una bofetada al lugar que nos corresponde. Entonces seremos ‘los peores de los mejores’ y entonces ya no habrá tanta euforia, ni se bañará nadie en la fuente de Pío XII.
Estamos celebrando el ascenso a Primera con todo el kit de celebraciones que sacamos a pasear cuando casi ganamos la Liga: pantalla gigante, autobús, recibimientos en Ayuntamiento y Diputación… No me cuadra que celebremos de la misma manera ser el 2º mejor equipo de España, que ser el 21º.
No me cuadra.








