Siendo una atea acérrima como yo soy, me resulta un tanto violento eso de decir “¡Feliz Navidad!” en estas fechas. Sin embargo, no lo suficientemente violento como para dejar de decirlo o, peor todavía, como para dejar de celebrar estas fiestas.
He encontrado la felicitación perfecta para no ir en contra mis principios, aun a riesgo de resultar absolutamente estúpida:

P.D. ¡Gracias Alfonso por la postal!
Publicado por pepita grilla en la categoría
General1 Comentario

Hay personas que se definen con una sola cosa. Para ellas sólo existe una categoría como referente y toda su vida gira alrededor de ésta.
Yo soy director, yo soy ladrón, yo soy un don nadie, yo soy una estrella, yo soy madre,…
Estas personas no contemplan nada más en su vida. El sentido está en esa sola cosa con la que se definen, y ni siquiera recuerdan que hayan sido algo diferente alguna vez.
Desde que cumplí los 30 se ha multiplicado el número de mujeres que conozco que se definen únicamente como madres; a éstas he decidido denominar “solomadres” y es precisamente de ellas de quienes quiero hablaros hoy.
Las solomadres sufrieron la metamorfosis en algún día no muy lejano, quizá cuando decidieron quedarse embarazadas, puede que una vez que ya lo estuvieran o quizá incluso después de que naciera la criatura. Tras ese momento crucial, mutaron y dejaron de ser en el sentido amplio del término, para convertirse en madres, y más concretamente, en madres de sus hijos.
Tras la metamorfosis toda inquietud no vinculada a la maternidad dejó de tener relevancia, por lo que ya no es posible hablar con ellas de ningún tema que no tenga que ver directa o indirectamente con la maternidad.
¿Y qué opinan sobre el feminismo las solomadres? Éstas suelen mantener una actitud reaccionaria ante todo lo que suene a feminismo, y a pesar de ello tienen una visión de ellas mismas como mujeres modernas que han encontrado su verdadera feminidad en ser madres. Miran con condescendencia a todas las mujeres que se definen con identidades múltiples, y también a aquellas que denuncian cualquier atisbo de machismo que las convierta en ciudadanas de segunda; las solomadres hace tiempo que se situaron por encima de las desigualdades, y es por ello que no se dan cuenta lo cerca que están de la experiencia de nuestras abuelas, a las que les tocó vivir dominadas por los hombres de su vida: primero por sus padres y después por sus maridos. Eso sí, camuflan con filosofia rancia su renuncia a ser personas completas y la aderezan con cierto punto intelectual y falsa libertad.
Pero, ¿cuál es el origen de la enfermedad de la solomadre, la causa de su tara, de su calamidad? La solomadre tiene una tenia dentro que se alimenta de ella. En su interior ha desarrollado una identidad asesina que se nutre de otras identidades. Se trata de las identidades asesinas de las que nos hablaba Amin Maalouf, las cuales no consienten ninguna compatibilidad para menoscabo del pensamiento.
Estoy harta de la calidad.
La calidad en la empresa, la calidad en la universidad, el label de calidad,… No hay humano que soporte tanta calidad… Todo tan bien hecho, tan perfecto, tan instructivo. O a veces, muchas veces, una calidad llena de burócratas y buenos políticos. ¿Distinción de calidad al programa de doctorado de mi universidad? Que les pregunten a los alumnos. Otro día seguiremos hablando de la fauna universitaria ,que es muy abundante aunque, desafortunadamente, poco diversa.
No soporto a esos intelectuales que defienden una televisión de calidad. A mí me divierte Gran Hermano y mucha “telebasura” que carece de calidad alguna. Y tengo orgasmos con todos los sentidos con series de indudable calidad como “A dos metros bajo tierra“.
No creo que la calidad sea aburrida, pero sí creo que las personas que sólo disfrutan con la calidad son aburridas, o cuando menos cortas de miras.
Mercedes Milá: todo un ejemplo de falta de profesionalidad, seriedad y buen gusto, ¡pero cómo me divierte!