julio 2009
Archivo mensual
Vie 31 jul 2009
Publicado por pepita grilla en la categoría
General[3] Comentarios
¿Te has parado a pensar alguna vez que si no fuera por los padres y las madres de los que hemos nacido en los 70, una gran parte de nosotros se verían abocados a la calle, a convertirse en homeless desamparados? Si después de independizarnos y comprarnos un piso, o firmar un contrato de alquiler, perdemos el trabajo o sencillamente con lo que ganamos no llegamos a todos los gastos… ¿qué sería de nosotros si no pudiésemos volver al hogar paterno?, ¿si nuestros padres no nos ayudasen con los gastos, si no pudiéramos echar marcha atrás para volver a empezar?
Y después, más tarde, cuando llegan los hijos y las hijas de estos chicos nacidos en los 70, ¿qué sucedería si los padres y las madres, es decir, los abuelos de esas recién nacidas criaturas, no se convirtiesen en baby-sitters disponibles a todas horas, en cualquier lugar, ante cualquier circunstancia?
Nuestra independencia, nuestra autosuficiencia, resultan tan efímeras, tan endebles, tan fariseas en definitiva. Caminamos despacio, todo a destiempo, y con la mirada atenta de nuestras pobres mulas de carga: The Mamas & The Papas.
Mie 22 jul 2009
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Mis emociones favoritas1 Comentario
Los celos tienen muy mala prensa y, aunque no esté del todo injustificada, creo que no se les hace justicia.
Normalmente imaginamos a la mujer u hombre celoso como una persona insegura, con baja autoestima, posesiva, controladora y un tanto neurótica. Sin embargo, los celos tienen tanto que ver con la persona que los experimenta como con la pareja respecto a la cual se sienten. De la misma manera que hay hombres y mujeres con tendencia a sentir celos, también los hay con tendencia a provocarlos. Estas personas también suelen ser inseguras, con una autoestima basada en el físico o en aspectos superficiales, suelen sentirse insatisfechas con lo que tienen, eternamente frustradas, ya que siempre sienten que merecen más de lo que tienen. Se trata de personas a las que les cuesta un esfuerzo sobrehumano mantenerse fieles a sus parejas y, dependiendo de su mayor o menor inhibición o represión, puede que nunca logren ser fieles.
Y a pesar de su mala prensa, ya que siempre pensamos en los celos patológicos o incluso en los mal llamados “crímenes pasionales”, cumplen una importante función. Sirven para asegurar la estabilidad de una relación. Tanto la anticipación de los celos como lo celos reales, provocan una inhibición respecto a otras relaciones ajenas a la pareja. Además, la persona que se siente celosa, con mayor o menor fortuna, va a tratar de atraer el interés de su pareja, interés que ha perdido o teme perder. ¿Cómo, si no, mantener relaciones monógamas en una sociedad como la nuestra, en la que nos relacionamos con múltiples personas del sexo opuesto a lo largo de toda nuestra vida, algunas de las cuales es seguro que nos resultarán tremendamente atractivas en ciertos momentos?
También en esto de los celos somos diferentes hombres y mujeres. Mientras que los hombres tienden a sentirse celosos en situaciones en las que se puede poner en duda la fidelidad sexual de su pareja, las mujeres tienden a mostrarse celosas ante la posibilidad de una implicación emocional o romántica con alguna otra mujer por parte de sus parejas. Y como siempre que hablamos acerca de las diferencias entre hombres y mujeres, surge la duda… ¿somos realmente diferentes o nos hacen diferentes?
Dom 12 jul 2009
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Hace unas semanas hablaba del Kangchenjunga y de la escalada, desnudando la esencia de esta afición tan poco recomendable, la verdadera esencia que muchas veces permanece oculta: su carácter de droga dura, droga que es aceptada y venerada socialmente, droga raramente cuestionada y que, como tal, cuando no mata deja importantes secuelas…
Hoy me toca hablar de otra droga dura: los encierros de San Fermín.
Entiendo la atracción que ejercen este tipo de pasiones.
Esta atracción por el riesgo y la muerte despierta unas emociones de tal intensidad en nosotros, tal frenesí, que deseamos con todas nuestras fuerzas volver a repetir esas experiencias que nos sitúan al borde de la muerte.
Pero creo que como seres humanos, la práctica y defensa de cualquier afición que atente contra nuestra integridad, nos hace menos humanos en el sentido más amplio del término. Perdemos la capacidad para discernir, la capacidad para amarnos a nosotros mismos y a los otros… y, sin darnos cuenta, lo sacrificamos todo por volver a sentirnos vivos… vivos en el abismo.
Dom 5 jul 2009
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General[3] Comentarios

Al hablar de ciertos temas delicados que suelen despertar en nosotros el rechazo, la compasión y la amargura, tales como la violencia contra las mujeres, el racismo o, en general, cualquier práctica que vulnere los derechos básicos de cualquier persona, he observado una tendencia en algunos jóvenes -que por cierto en su mayoría están a punto de dejar de serlo- que han adoptado una forma de rechazo a estas conductas envuelta de sarcasmo e ironía. A veces tan elaborado es el disfraz que tejen, que se deja de percibir la crítica o el rechazo y solo queda la gracia, el chiste, la carcajada.
Es fácil rechazar con toda la crudeza y la rabia la injusticia. Rechazarlas de una forma irónica debería ser algo más complicado.
El que se dispone a mostrar irónicamente sus actitudes, en primer lugar ha de estar muy convencido de éstas, cosa que frecuentemente no sucede. De hecho, la ironía es para muchos una forma burda de evitar enfrentarse al sentimiento de compasión y pesar que podrían despertar ciertas situaciones. Con la ironía estos seres humanos logran así ser un poco menos humanos, en contra de sus disposiciones naturales…
Es por ello que me muestro tan recelosa ante comentarios irónicos y burlones por parte de amigos y conocidos ante situaciones o sucesos trágicos. Y es que realmente no estoy segura de que utilicen la ironía sencillamente para zafarse de sentimientos de pesar o si ésta es realmente una manifestación de ese pesar…