Mie 20 ene 2010
Hoy me siento especialmente apegada a lo esencial.
No anhelo tener una casa en propiedad ni siquiera un piso en alquiler sin horno de leña.
No anhelo un contrato fijo, tan solo un sueldo con el que poder llevar una vida sencilla.
No anhelo un coche nuevo, ni uno mejor, ni más grande.
Hoy, como he dicho, me siento especialmente apegada a lo esencial.
Consciente de tener las necesidades básicas cubiertas, de tener a mi alrededor personas tan valiosas… no quiero nada más. Bueno sí, he de rectificar: solo quiero una cosa más. Seguir apegada a lo esencial.


20 enero 2010 a las 14:39
hacer de necesidad virtud.
20 enero 2010 a las 16:58
¿Dónde está la necesidad? Yo solo veo virtud…
21 enero 2010 a las 18:16
Bravo.