Vie 19 feb 2010
Conoce nuestros temores, nuestras flaquezas, nuestras peores perversiones y nuestros secretos más inconfesables…
No importa cuánto intentemos disimular, tampoco importan lo sofisticados que sean nuestros disfraces.
Él siempre está ahí, vigilante, a veces hasta parece que sonríe maliciosamente…
Él nunca duerme, ni siquiera durante nuestros sueños pierde detalle de lo que sucede, y en las circunstancias adecuadas está dispuesto a utilizar cualquier información contra nosotros, ¡el muy miserable!
Él es nuestro peor enemigo, un ser que habita dentro de nosotros mismos, un ser del que jamás nos podremos desprender sin que ello mismo suponga nuestra propia muerte.
Y siendo este ser, abominable y absurdo, un ciudadano de nuestro propio ser, sólo nos queda desarmarlo. ¿Y qué haremos para desarmarlo? Le distraeremos y le contaremos algún chiste. Nos reiremos un poco de su solemnidad haciéndole partícipe de esta risa. Relativizaremos nuestras flaquezas y aceptaremos nuestros miedos. E incluso comentaremos con él nuestros más oscuros secretos. Y por último, ¡cómo no!, le presentaremos a nuestro mejor amigo…

