abril 2010


Guarderías para niños enfermos

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¿Hartos y hartas de no poder dejar a vuestro bebé en la guardería porque tiene catarro? ¡Venid a nuestra guardería!

Aceptamos niños con gripe, catarro, mucosidades varias, varicela y demás enfermedades contagiosas.

Pepita Grilla (2010): ¡Hola Pepita! ¡No sabes cuánto me alegra poder hablar contigo!

Pepita Grilla (1987): ¡Hola! A mí también me gusta poder hablar contigo y hacerte preguntas. No creo que ninguna de mis amigas pueda hacer algo así… Tengo una primera pregunta: ¿De verdad que en el año 2010 la gente te sigue llamando Pepita? Yo imaginaba algo más… no sé… más elegante…

PG-2010: ¡Ay Pepita! Yo también tengo muchas preguntas para ti y muchas cosas que contarte. Sí, efectivamente, mucha gente me sigue llamando Pepita. Y esto me recuerda uno de los temas de los que quería hablar contigo. Tenemos mucho más en común de lo que crees. Aunque mi vida ahora es muy diferente de la tuya, por dentro somos muy parecidas.

PG-1987: No sé si me gusta eso. A ver, tienes menos miedos que yo, ¿no?

PG-2010: No. Eso es precisamente lo que quiero decirte. No tengo menos miedos que tú, pero, para tu consuelo, te diré que sé manejar mejor algunos, los reconozco y…

PG-1987: Creo que me tengo que ir.

PG-2010: ¿Tan pronto? Pero si apenas hemos empezado a hablar…

PG-1987: Me voy.

PG-2010: ¿Volveremos a hablar?

PG-1987: No sé. Agur!

PG-2010: Agur Pepita!

Hay personas a las que conocemos desde hace muchos años, con las que hemos compartido grandes alegrías y grandes tristezas, que siempre han estado ahí, y a las que, sin embargo, apenas conocemos.

Son una incógnita para nosotros. No entendemos bien lo que les mueve, no entendemos la manera en la que organizan su vida ni los caminos que van tomando a cada paso.

Somos capaces de predecir el chiste que harán ante determinado comentario, pero somos incapaces de saber lo que realmente pasa por sus mentes. Su mundo interior es un absoluto enigma, a veces incluso un abismo.

No importa si les conocemos de la infancia, si son sociables o extrovertidos. Son completos extraños y, a pesar de ello, les queremos. Son, nuestros amigos desconocidos.

Imaginemos un concurso a través del cual  se concede el Premio a la Chabacanería Televisiva. Un premio dirigido a una persona en concreto, digna y merecedora de este galardón, por sus múltiples muestras de zafiedad en algún programa de televisión.

Dediquemos unos instantes a pensar en el posible ganador.

En primer lugar, no podemos evitar pensar que esta persona se encuentra en Tele5, reina de las reinas en la vulgaridad y la ordinariez.

Si afinamos un poco más, nos vienen a la cabeza numerosos candidatos brillantes para tal galardón: Jorge Javier Vázquez, Mercedes Milá, y vamos bajando o mejor dicho subiendo, Belén Esteban, Jimmy Jiménez Arnau…

Pero hay sorpresa en este concurso.

Tele5, trabajando durante años en la dirección de la chabacanería sin dar cuartel, es humillada por una cadena autonómica deficitaria.

Tele5, a pesar de todo el esfuerzo mostrado por ser la más soez, no ha podido sino quedar en evidencia ante las muestras de todo un profesional en lo que a chabacanería, falta de respeto y educación se refiere.

Mi más sincera enhorabuena para ETB2 por lograr un fichaje que ni Tele5 hubiese imaginado en sus mejores sueños: felicidades a Jose Luis Korta, por ser como es y además mostrárnoslo tan bien en televisión (minuto 44, segundo 42).

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Hay personas cuya capacidad creativa es destinada en un 70% a buscar los modos de ahorrarse unos céntimos. Personas cuyos pensamientos están ocupados en un 70% en preocupaciones relacionadas con el dinero. Personas a las que el hecho de ser miserables les da una vitalidad impresionante. Incluso, tengo la sospecha de que dicha vitalidad se traduce en una mayor esperanza de vida.

Dado que la  presencia de estas personas miserables y tacañas puede costar unos cuantos euros a la mayoría de los mortales que se encuentran a su lado, euros que a lo largo de la vida pueden convertirse en una suma verdaderamente cuantiosa, he aquí algunas claves que pueden ser útiles para reconocerlos:

-Nunca, nunca, dejan propina. Es más, son capaces de impedir que sus acompañantes la dejen.
-Nunca, nunca, dan limosna.
-Nunca, nunca, pagan la primera ronda. Y a veces tampoco la segunda, ni la tercera, ni la cuarta…
-Consideran los regalos un gasto de dinero inútil, por lo que, simplemente, no los hacen.
-Les gusta hacer la compra y llevan mal el que su pareja la haga en vez de ellos. (“¡Seguro que derrochará el dinero!”).
-Apenas gastan dinero en ropa y les gusta la moda de Carrefour.
-Apenas gastan dinero en comer fuera de casa.  (“¡Con lo caro que sale! Esto en mi casa me cuesta 3 euros”).
-Pueden guardar en el bolsillo o en el bolso, cosas que a la mayoría de las personas ni siquiera se les ocurre: el azucarillo extra del café con leche, el trozo sobrante de bollo de pan del restaurante y un largo etcétera.
-Todas estas conductas son independientes de su sueldo o de los ahorros que posean.

Si te encuentras con uno de ellos y no es tu padre, tu hermano o tu mejor amigo, lo mejor que puedes hacer para tu bolsillo, es alejarte rápidamente de este parásito dispuesto a ahorrar a tu costa.

Si, por el contrario, resulta que tú mismo eres uno de ellos, enhorabuena por tus ahorros. Y no te olvides de darles las gracias a todos aquellos a los que les has ido chupando la sangre a lo largo de tu vida.

P.D. Feliz Semana Santa.