holidaysAhora que muchos empezamos las vacaciones, me surgen, como casi todos los años, preguntas y reflexiones sobre nuestras conductas y costumbres durante el periodo de asueto.

¿Que buscamos en las vacaciones?, ¿y qué encontramos realmente en nuestras vacaciones?

Descansar, dormir, comer, beber, aburrirnos, una nueva rutina elegida a veces no exenta de estrés, hacer cosas supuestamente interesantes que poder contar después a los demás…

También para elegir cómo pasar las vacaciones, si es que tenemos esa suerte, necesitamos conocernos a nosotros mismos, saber lo que necesitamos o deseamos, sin importarnos lo que hacen los demás o lo que está de moda. Pero no parece que ésta sea una tarea sencilla, incluso cuando se dispone del tiempo y del dinero… Y es por esta falta de conocimiento de uno mismo, entre otras cosas, por lo que muchas personas después de las vacaciones se sienten más cansadas, estresadas, tristes, agobiadas…

Y, sin embargo, si alguien les pregunta “¿Qué tal las vacaciones?”, hablarán maravillas de la ciudad que visitaron, de los lugares que conocieron, motivados quizá por la fuerza que les da el saber/sentir que tras esa respuesta se están valorando a ellos mismos y su capacidad de disfrute.

Y es por ello que resulta tan difícil hallar respuestas sinceras sobre los lugares que visitan los demás.

Por cierto, Oviedo tremendamente decepcionante…