La originalidad es un bien escasísimo. Sobretodo en publicidad. Hay quien dice que en publicidad ya está todo inventado. Y sin embargo, cada año salen unos pocos anuncios geniales que callan esas bocas con unos cuantos premios y miles de aplausos en festivales. Sí. Hay festivales de anuncios. Y no uno, ni dos, ni tres. Hay casi tantos festivales de anuncios como de cortometrajes.
Además de festivales, hay revistas especializadas del sector -quien dice revistas, dice Deuvedés y páginas webs- en las que se pueden contemplar las mejores pequeñas “películas” (a los creativos les gusta llamar películas a los spots) que se están haciendo en cualquier parte del mundo.
Cualquier creativo -o ejecutivo con ínfulas creativas, que también los hay- después de tragarse un DVD de estos, siente que las ideas le bullen en su interior. Y puede correr el riesgo, o mejor, llamémosle tentación, de utilizar lo que ha visto para hacer los anuncios de sus clientes.
Bien, he aqui la puñetera pregunta: ¿Cuándo podemos decir que tal anuncio está inspirado en cual, es un homenaje o un plagio descarado? Voy a tratar de dar mi respuesta.
Inspiración es cuando un anuncio nos recuerda a otro anuncio. Puede ser por el concepto o idea que transmite o puede ser por la realización (estética, color, ritmo, personajes, tipo de planos, montaje, música…). Si lo que inspira es uno o varios aspectos de la realización, hablamos de “referencia”. Y es está bien aceptado porque las referencias son una herramienta muy útil para enseñar al cliente cómo va a quedar su anuncio. Las referencias podemos encontrarlas en otros anuncios o en videoclips, escenas de películas, revistas, comics o en una exposición de arte. O de cualquier otra cosa, como por ejemplo de juguetes reciclados. Un, dos, tres… responda otra vez.
La inspiración se acepta -creativamente hablando- cuando coges el concepto que te inspira y le das una vuelta para comunicar otro mensaje. Os pongo un ejemplo, que llevamos mucho texto y poco vídeo.
¿Quién no se acuerda del spot aquel de Levi’s de los jóvenes que atravesaban paredes? Genial spot de la también genial agencia de publicidad Bartle Bogle Hegarty, BBH para los amigos.
Y este otro, parido por Mother para los refrescos Lilt. Inspirado por el primero y en clave de parodia. Por cierto que en los dos spots, los efectos digitales los han hecho los mismos, los de Framestore.
Decíamos unas líneas más arriba que si te inspirabas en la realización, en cómo estaban hechos otros anuncios, se consideraba parte del trabajo de búsqueda de referencias para enseñar a un cliente. En cambio, si te inspiras en la idea, el concepto o el mensaje de otro anuncio, se considera copia.
Homenaje y plagio son sinónimos de copia. La diferencia es que homenaje es cuando lo hace uno mismo y plagio, cuando lo hacen los demás. Aquello de la paja en el ojo ajeno.
Hay páginas que se dedican a esto de encontrar el original y la copia. Como ésta. Pero como he puesto pocos vídeos hoy, vamos ver el caso de los seguros Axa.
Un gran anuncio. Sencillo y contundente. Un mensaje que leído de abajo arriba cambiaba completamente el sentido. Una lástima que dos años antes, se premiara en el festival de Cannes -el más importante a nivel mundial- éste otro argentino para el candidato a la Presidencia López Murphy.
Aunque no es el único. Éste es quizás más sangrante porque también se trata de un mensaje político. Pero como es en Lituania, no se entera nadie. Excepto el youtube que todo lo ve y todo lo enseña. O casi.
Y otro más.
Por haber, hay hasta una parodia de Buenafuente.
Y otra de “Sé lo que hicistéis”
Y lo más gracioso de todo esto es que de tanto “copiarse” acaba convirtiéndose en un “recurso creativo”. Ya hablaremos más de recursos creativos en post venideros. Si no actualizo antes -y podéis apostar a que no- ¡¡feliz año!!.

