Te voy a plantear un pequeño ejercicio de visualización.
Imagina que te levantas como cada mañana y te diriges a la estación para coger el tren que te llevará al trabajo (puedes cambiar el trabajo por ir a la universidad, ir a ver obras o a dar de comer a las palomas). Llegas a la estación. ¡Hostias, qué estación más grande! piensas para tus adentros. ¡Y qué de gente hay! Y cada uno a su rollo. Y de repente…
Todo el mundo quieto. Como si el mismo Tejero estuviese dando otro golpe de estado, pero quedándose todo el mundo de pie, sin tirarse al suelo. A lo maniquí. Durante un breve espacio de tiempo un grupo numeroso de personas (entre 100 y 300) realizan una misma actividad (quedarse “congelados en el tiempo”, bailar, hacer una guerra de almohadas…) para después seguir cada uno a su rollo, como si nada hubiese ocurrido.
Se trata de un fenómeno social llamado “flash Mob“. El primero tuvo lugar en 2003 con poco éxito (eso dice la wikipedia o ahora entiendo el porqué aquellas clases de inglés eran tan baratas). Sin embargo, la idea fue puesta en práctica en diferentes puntos del planeta por diversos colectivos “artísticos”, como el caso de Improv Everywhere.
También tenemos a Spencer Tunick, especializado en grandes grupos de personas desnudas. Pero el flash Mob es otro rollo. Mientras que Spencer es el director visible y todo el mundo tiene claro que es parte de una obra de arte, en los flash mobs no hay un director visible y se buscan las reacciones de las personas espectadoras. Todo es grabado con cámaras ocultas.
Bien, a lo que iba. Ahora T-Mobile lanza su campaña “Life’s for sharing” (“la vida es para compartir” o eso dice el traductor de google). Creada por Saatchi & Saatchi London consta de un anuncio viral de cerca de 3 minutos inspirado precisamente por el movimiento Flash Mob.
En su canal de youtube hay más vídeos de reacciones. La producción es de Partizan London y el viral (o spot que se crea para que se propague entre los usuarios como un virus) lo ha dirigido Michael Gracey.
Aunque parezca un invento muy occidental, los orientales ya intuían que los grupos de gente bien coordinados, podían dar mucho juego.
P.D: Ya está tardando Telefónica en sacar un spot parecido.

