El principal objetivo de este despliegue es el de reforzar la plantilla de la Guardia Municipal y liberar a los agentes que se ocupaban hasta hoy del tráfico, de forma que puedan orientar su trabajo a cuestiones de seguridad. Estos 60 efectivos trabajarán los 365 días del año y se repartirán por toda la ciudad, “dependiendo de las necesidades que haya”. Se encargarán de cobrar multas de tráfico, controlar zonas peatonales, mejorar la fluidez de la circulación, vigilar que estén libres las plazas de minusválidos, carriles bus, etc. y controlar el uso de la bicicleta.

Fuente: Noticias de Gipuzkoa