Artikutza hizo honor ayer a su santo y a su fama, ya que celebró el día de San Agustin acompañado por la lluvia durante gran parte de la jornada. Esta finca, ubicada en Navarra pero propiedad del Ayuntamiento de San Sebastián desde hace 90 años, es el punto más lluvioso de la Península Ibérica. Así se explica el paisaje verde que predomina a lo largo y ancho de toda la finca, que se encuentra a unos 800 metros de altitud y está poblada de extensos hayedos y robledales.

Fuente: El Diario Vasco