Los forenses han señalado que ninguno de los múltiples golpes que recibió la víctima en distintas partes del cuerpo resultaba mortal, ni siquiera en su conjunto, si bien a preguntas del fiscal, han admitido que un impacto que la víctima recibió en la cabeza le provocó un “cefalohematoma” y habría sido el responsable de su desvanecimiento, tras lo que murió asfixiado con su propia lengua.

Fuente: Abc.es